Un domingo cualquiera, las puertas del templo se abren y la luz del vitral cae sobre las bancas. [DATO: año de fundación, cómo empezó la comunidad, primer párroco y origen del nombre «Espíritu Santo»]
Aquí se bautiza a los niños que nacieron este año, se despide a quien partió y se canta con la familia de siempre. Quien llega por primera vez encuentra una silla, un saludo y alguien que le explica lo que no sabe.